El borrón de tinta

Me desperté muy temprano, miré por la ventana y había amanecido hace poco. El cielo aún no era azul del todo. Me dolía la espalda, cosas de dormir en el sofá, probablemente; pero es que la cama ya no me daba tregua. Subí las escaleras sin hacer ruido, pese a estar sola en casa. Claro…