La princesa Hattajak

Cuando tuvieron que huir de su castillo, los reyes de Blystian tuvieron que dejar muchas cosas atrás. Sus coronas de brillantes preciosos talladas en oro puro, los mantos de piel de animales tintados en colores llamativos o zapatos incómodos pero hermosos con tacones altos y telas rígidas.